"Lúdico, incierto, experimental... extinguir la normalidad" Aztecas Tupro
martes, 10 de marzo de 2009
La maldición del Curuzupateá-Me.
Julieta salió con Francisco ocho años. Fue, obviamente, una de las relaciones más largas y sinceras que tuvo, ya que compartir ocho años con una persona no es joda, menos cuando estas mas buena que comer pollo Kentucky con la mano después de 15 días a dieta en el programa "Cuestión de Peso", como estaba Julieta.
Si viejo, Julieta estaba re buena. Así de simple. Y encima laburó siempre en el mismo lugar, de secretaria en una agencia de publicidad, con lo cual imagínate que se le cruzaban todo el tiempo modelitos, actores, y cuanto pelotudo con cara de lindo aparecía por ahí, y la mina nunca hizo nada. En parte, hay que entenderla. Francisco no era lo que ella soñó en sus dorados años de adolescencia. Puede ser. Pero lamentablemente, en la vida todo vuelve.
Francisco, digámoslo, no era el sueño de cualquier suegra. Vivía con las manos negras, todo por de las gomas que cambiaba diariamente en la gomería donde laburaba; y estaba, a sus 30 años, un poco excedido de peso. Quizás eso, y que en la cena todavía se tirara pedos no caía bien. Hay que reconocer, que en mi caso no quiero como cuñado a un tipo que se drogue con caucho quemado porque no le alcanza para el poxirran, y no creo que a Rolo, el hermano de Julieta, tampoco le cayera muy bien que digamos esa actitud del novio de su hermana.
Pero Francisco era buen tipo. Un buenazo. Y además a Julieta nunca le faltaba nada. Ok, es verdad que Julieta compraba su cartera de Sarcany en la Salada, pero la cartera de Sarcany "Panchito" se la daba. Encima le decían así, "Panchito" y uno lo veía como un tipo más grandulón, todo desprolijo, buenazo por donde lo mires.
Durante los ochos años de novios, la pasaron bárbaro. Como todo noviazgo pelotudizamente enamorado, sus diálogos solían caer en cursilerías como
-Te amo porque en vos encontré la otra mitad del alma que todo ser humano tiene que encontrar para irse del mundo en paz.
-Y yo, Juli, te amo porque sin vos mi vida sería como la de un Mercedes con llantas de Fitito.
Esta bien, si, Panchito no era muy profundo, pero a él le salía eso.
A veces colgaban mirando las estrellas, a ellos les encantaba. Julieta era siempre la que mas se lo pedía. "Vamos a mirar el cielo", le decía ella, y Panchito la cargaba en brazos y la sacaba al patio, para luego recostarla en la reposera mientras le daba un beso en la frente.
-Nuestro amor es como la Cruz del Sur, va hacia un solo lugar, la unión eterna...
-A mi me encanta porque es como si tuviese el piloto automático del BMW.
-Panchito, dentro de 30 años, vamos a brillar como todas estas estrellas?
-Bichito, en 30 años las estrellas se van a seguir poniendo celosas al vernos pasar.
(Si, me choree una metáfora… ¡¿y que?!)
Panchito siempre reía feliz por sentir a su amada contenta. A veces reía también porque minutos antes le había dado al caucho y era ahí cuando Julieta se enojaba un poquito. Se le pasaba cuando Panchito la tenia tres horas seguidas dándole maza sin dejarla siquiera ir al baño. Es que Julieta era, además, ninfómana.
Un día, todo cambió. Apareció por el laburo de Julieta un viejo noviazgo suyo. Matías, su primer novio, el de los 18, el que tuvo que dejar cuando los padres de él lo mandaron a estudiar a Francia. Matías, el mismo que once años después era accionista mayoritario de la más grande casa de juguetes eróticos del país. Matías, que apareció vestido con el último modelo de Armani, y de edición limitada. Matías, que le hacia la cola como ninguno.
Obviamente, ella se emociono, lo abrazo, y empezaron una charla que termino en tono histérico.
-Había días en Francia que me acordaba de cuando tenía que revocar la pared del cuarto después de que vos la golpearas cuando jugábamos al perrito.
-Hay, tierno.... Muchas veces me río sola cuando veo un policía con un garrote en la mano.... me hace acordar tanto a vos!!!!
-Yo me acuerdo que el último día que nos vimos no me fui muy feliz porque me la mordiste.
-Hay! te la mordí no? yo siempre me quede con esa duda....
Una cosa llevo a la otra, y después de cruzarse una, dos, tres veces, Mati la invito a "tomar algo", para que le contara mas de su vida.
-Y al final después de terminar la "Licenciatura en Administración de Empresas y Vaciamiento de Expensas" me ascendieron a Gerente Regional, y ahora vine unos días a Argentina a cerrar este negocio de los Juguetes Eróticos.
-Es lindo viajar en avión no? Con Francis tenemos ganas de irnos a Mar del Plata en avión este verano, así al menos decimos que volamos alguna vez.
-No vine en avión, les tengo miedo. Me vine en un barco, un barco que me dejo mi abuelo de herencia... asíque me cruce el Océano con él.
-Hay que lindo... Pancho me llevo a pasear en Catamarán al Tigre el otro día...
-Te extrañe
-Yo también
-Extraño cuando nos escondíamos en el armario de la nona mientras dormía para echarnos un rapidin.
-Y yo extraño cuando le echábamos la leche que quedaba en el forro al vaso de la dentadura.
-Para, para, eras vos? Yo siempre pensé que era mi hermano y me cagaba de risa de las ocurrencias del pendejo.
-Jaja, no, era yo. Pensé que sabias. Pobre, la vieja anda después con todos los dientes pegoteados.
-Y pobre nona, era buena pero hablaba mucho. Yo no sabia nada. Mira vos, asquerosita resultaste ser.
Mati era como les gusta a las mujeres. Carilindo, pero no tanto. Arreglado, pero hasta ahí. Atento, pero no te daba bola. Con el cuerpo bien formado, pero no mucho. Meloso, aunque siempre te tiraba tres guasadas por día. Medio chamuyero, medio mentiroso, pero con pinta de ponerse las pilas.
Apartado de aclaración a este párrafo.
Si sos hombre: no entendesdiste un carajo, lo sé, ni te calientes, son así.
Si sos mujer: te estás excitando, y queres averiguar el MSN de Matías...
A la octava vez que Matías la invito a salir se dieron un beso, y a la novena estaban matándose en el Semi Piso de Libertador que Mati alquilaba. Tres noches más de sexo, amor, Sushi, Don Perignon, y canciones de Sabina alcanzaron para que Julieta le dijera en un suspiro:
-Te voy a perder otra vez... :( =( 8( 98-(
-Venite conmigo, deja todo y venite conmigo. Yo te puedo dar todo lo que Panchito no te da.
Ella lloro, y luego de dos días y medio de incertidumbre total, donde la frase "no se que hacer y quiero estar sola para pensar Francis... no me molestes que es una decisión difícil la que tengo que tomar y me va llevar mucho tiempo" fue la que más pronuncio; tomó la poca ropa que tenia en la habitación de la pensión de Panchito y se fue. Se fue. Lo dejaba a Panchito por su antiguo novio.
Seis días más tarde, Matías partió rumbo al Caribe, y ella lo encontraría allí, ya que él le regalaba un pasaje en avión para que ella cumpliera su sueño de volar, y de paso no se mareaba en el barco. Pero surgió un imprevisto, y el día que el Barco
"Curuzupateá-Me" entraba en aguas caribeñas, el Huracán Dolly, de escala F5, mando al acorazado al fondo del mar.
Julieta lloro mucho, rasgo sus vestimentas dando alaridos de dolor y desesperación, envío una carta documento al seguro contra todo riesgo del "Curuzupateá-Me", y al enterarse de que Matías no la había puesto de beneficiaria, se ofendió y regreso a los brazos de Francisco.
Pero Julieta llego tarde, dos días atrás Francisco terminaba de cambiar las llantas del Alfa Romeo 17Km. de Anabela, su novia de los 18 años.
En definitiva, mirá como un huracán de mierda te puede cagar la vida.
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