...Kentucky con la mano. (Recordarán la frase; algunos...)
Me di cuenta de algo. Darle semejante atribución a una mujer es una falta de respeto para dicho pollo. Antes de enojarse, bellas mías, déjenme contarles porque.
Hace ya bastante tiempo acudí a la nutricionista. Necesitaba una dieta, para engordar. Así es, soy muy flaco, y cuando juego al Squash desaparezco a los quince minutos. Ni hablar del tenis, o del futbol. Aunque del ultimo mucho no hablo, porque mi habilidad es equiparable con el 5 de la tercera de Yupanqui. Pero la cuestión es que me canso enseguida. Y mucho.
Esto fue hace más mas que menos, 5 meses. Y estoy quedando corto adrede. La dieta consistía en comer más veces al día más alimentos que engorden, aunque fuesen en poca cantidad. Así, subiría yo unos diez kilos y estaría en peso óptimo.
Esto me duro unos… dos meses.
Por cuestiones que no vienen al caso, junto con la última publicación mía en este espacio, deje la dieta. Obviamente, volví a desaparecer.
Como todo lo que me hace bien, retome la dieta. Y hoy, al retornar a mi hogar, me estaba re cagando de hambre. Así, literalmente dicho -sin contar, que empecé la mañana con un desayuno americano, mas zarpe dos Burguer Jack (dos hamburguesas, jamón, queso, tomate, huevo frito, y morron tostado*) a las dos horas, y me baje un paquete de bizcochitos de grasa con licuado de durazno en la oficina a la tarde.
Y ahí estaba. Bendita madre mía, gracias por tu habilidad culinaria. La sensación fue inexplicable. Sacar el pollo recién calentado, grasoso, y devorarlo cual caníbal al mamut en 10000 ac**, es una sensación incomparable. Digo incomparable, porque si cuento toda comparación que se me ocurrió, se me pudre. Así que lo dejamos en eso, incomparable.
Por lo tanto, me lo deberán permitir: me retracto.
A las descriptas en mis anteriores cuentos.
A Jessica Cirio y Yanina Bouzzana. A todas mis ex algo.
A la secretaria de mi anterior laburo, a la hija de la portera del edifico Jonte, a la ex cajera de la Shell de la esquina, a todas las que en alguna noche de chamuyo barato se lo comenté.
A todas, les mentí.
Ninguna esta más buena que comer pollo Kentucky con la mano.
Comer pollo Kentucky con la mano, es lo más.
* Yes!, me tomo el trabajo de cortar el morron y tostarlo.
** Es una película bizarra.
yo salia con una mina que pensaba, estaba mas buena que comer pollo con la mano. Luego me dic uenta que no me llenaba. Un aplauso Sir.
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